Si se te rompe un estereotipo es posible que también se te rompa tu imagen del mundo.
Muchos fuimos educados, consciente o inconscientemente, para rechazar lo diferente, para mirar con ojos extraños las miradas nuevas, las visiones distintas sobre el mundo.
Por eso a veces resulta complicado escuchar música nueva, leer autores nuevos, encontrar planetas con ambientes respirables.
Acostumbrarse a la costumbre, atarse a las rutinas, meterle siempre la misma música a tus tímpanos, ser siempre el mismo, tenerle miedo al cambio y todo eso que nos congela en el tiempo y no nos deja avanzar, nos destruye, nos sofoca, nos convierte en seres iguales, en el sentido más negativo de la palabra, figuritas repetidas, clones aburridos.
El hombre es un individuo que se siente cómodo en el lugar que está y la pereza existencial que lo habita es un monstruo hambriento que le devora el alma y lo deja mirando televisión o sacándose fotos para luego publicarlas en alguna red social.
Creo que el universo de las pantallas lejos de mejorar nuestra imagen nos ha convertido en sombras.
Capitalismo y otros demonios
Muchos fuimos educados, consciente o inconscientemente, para rechazar lo diferente, para mirar con ojos extraños las miradas nuevas, las visiones distintas sobre el mundo.
Por eso a veces resulta complicado escuchar música nueva, leer autores nuevos, encontrar planetas con ambientes respirables.
Acostumbrarse a la costumbre, atarse a las rutinas, meterle siempre la misma música a tus tímpanos, ser siempre el mismo, tenerle miedo al cambio y todo eso que nos congela en el tiempo y no nos deja avanzar, nos destruye, nos sofoca, nos convierte en seres iguales, en el sentido más negativo de la palabra, figuritas repetidas, clones aburridos.
El hombre es un individuo que se siente cómodo en el lugar que está y la pereza existencial que lo habita es un monstruo hambriento que le devora el alma y lo deja mirando televisión o sacándose fotos para luego publicarlas en alguna red social.
Creo que el universo de las pantallas lejos de mejorar nuestra imagen nos ha convertido en sombras.
Capitalismo y otros demonios
Una cosa es adherir ideológicamente a políticas de izquierda y otra es ser un zurdo en la práctica. ¿Quién no quiere tener un iPhone o el último aparatito tecnológico para seguir enchufándose al mundo online? ¿Y acaso no somos nosotros mismos los que decimos todo el tiempo que el fernet se toma con Coca-Cola o no se toma nada, haciéndole publicidad gratuita a una corporación multinacional? Y es que hay empresas que han llegado al ideal de la marca: convertirse en algo mas que en la imagen de un producto o servicio, se han transformado en cultura, en estilos de vida.
Ahora, para comprar la gaseosa y el fernet y agarrarnos un lindo pedo, debemos trabajar o por lo menos tener a alguien en la familia que trabaje o algún amigo que se arriesgue por nosotros.
Vamos a comprar, gastamos plata para pasar el rato, nos entretenemos, vamos a comprar más fernet y más Coca-Cola. En fin, trabajar por un sueldo, ser dependiente de un señor de corbata, ganarse el pan (el fernet con coca), salir a comprar, pagar caro, consumir, consumir, consumir, consumir, consumir, consumir…es decir, capitalismo. No podemos evitarlo. Repito la frase que inicia el texto: Una cosa es adherir ideológicamente a políticas de izquierda y otra es ser un zurdo en la práctica.
Ahora, para comprar la gaseosa y el fernet y agarrarnos un lindo pedo, debemos trabajar o por lo menos tener a alguien en la familia que trabaje o algún amigo que se arriesgue por nosotros.
Vamos a comprar, gastamos plata para pasar el rato, nos entretenemos, vamos a comprar más fernet y más Coca-Cola. En fin, trabajar por un sueldo, ser dependiente de un señor de corbata, ganarse el pan (el fernet con coca), salir a comprar, pagar caro, consumir, consumir, consumir, consumir, consumir, consumir…es decir, capitalismo. No podemos evitarlo. Repito la frase que inicia el texto: Una cosa es adherir ideológicamente a políticas de izquierda y otra es ser un zurdo en la práctica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario